viernes, 22 de mayo de 2015

Cosas a cambiar en la Sanidad madrileña (3): mejorar la gestión de lo público

Creo que es evidente que la Sanidad madrileña está mal gestionada. Urge reorientar la situación actual hacia un modelo en el que prime:
  1. El interés de los pacientes frente al electoralismo. Un hospital nuevo te da votos, pero con el modelo utilizado en Madrid también te hipoteca y te obliga a pagar ladrillo durante 30 años, lo que reduce la posibilidad de destinar recursos hacia los hospitales preexistentes y disminuye su actividad. Conclusión: la lista de espera quirúrgica está en cifras récord, con un aumento del 50% en los últimos cuatro años. Se han construido más hospitales para pacientes agudos, cuando hay una demanda creciente de camas para pacientes crónicos.
  2. La profesionalización de la gestión y la participación de los profesionales. Las direcciones de los hospitales no pueden seguir ocupadas por puestos de confianza política. No sé si cuando uno de ellos cambia de partido (del entorno del PP a Ciudadanos) un mes antes de las elecciones se puede hablar de transfuguismo, pero queda raro, sobre todo si uno ha sido el número 2 del actual consejero de Sanidad en el Ramón y Cajal, y antes ha sido el número 2 del actual Director General de Atención Especializada en Puerta de Hierro. Los centros de salud madrileños necesitan una definición estable de su estructura directiva, tras la sentencia judicial que hace ya tres años y medio anuló la norma que se había aprobado. Lo de cesar a cuatro directores de centros de salud por su implicación en la marea blanca, también queda raro.
    Sólo con una profesionalización estricta de los puestos de gestión se conseguirá una participación real de los profesionales sanitarios, para garantizar que las decisiones estratégicas se tomen con criterios técnicos y no políticos. La politización de los puestos de gestión es un lastre para la Sanidad como lo fue para las cajas de ahorros.
    En este punto tan dado al marketing electoral es particularmente importante la coherencia: sólo UPyD pidió en 2009 en el Congreso la despolitización de las cajas de ahorro y sólo UPyD ha renunciado en esta legislatura a estar en el consejo de Telemadrid.
  3. La transparencia, la evaluación y la rendición de cuentas. El Observatorio de Resultados del SERMAS es un primer paso, pero insuficiente. La lista de espera quirúrgica no se publica desglosada por hospital, mientras las listas de espera diagnósticas o la información sobre derivaciones a la privada por centro ni se publican, es imposible conocer datos importantes del gasto sanitario real y la última memoria del SERMAS se publicó más de un año después del final del ejercicio, como UPyD ya denunció en su momento. Lo que no se evalúa no se puede mejorar.

  4. La autosuficiencia y el buen aprovechamiento de los recursos. Esto implica necesariamente:
    • Unos presupuestos sanitarios creíbles. Los presupuestos sanitarios no se cumplen, con crisis económica o sin ella, y se generan nuevas partidas de gasto mientras se está incumpliendo el presupuesto. No tendremos una Sanidad sostenible hasta que no tengamos presupuestos creíbles.
    • Los hospitales públicos tienen que funcionar por las tardes. La inmensa mayoría de los quirófanos y las consultas de los hospitales madrileños de gestión pública no funcionan por las tardes. Hay que invertir más en bata blanca y menos en ladrillo, recuperando progresivamente los 6.000 profesionales sanitarios perdidos de 2011 a 2013.
    • Potenciar la Atención Primaria y la Salud Pública. Un sistema sanitario que potencia la Atención Primaria es más eficiente. Apostar por la Salud Pública genera importantes ahorros a largo plazo.
  5. Reformar la estructura de la administración sanitaria y el reparto de competencias. ¿Qué sentido tienen que coexistan el SUMMA (urgencias extrahospitalarias en domicilios; dependiente de la Comunidad) y el SAMUR (urgencias extrahospitalarias en la calle; dependiente del Ayuntamiento de Madrid) y otros servicios de urgencias municipales? ¿Y que coexistan el Instituto de Adicciones (Ayuntamiento de Madrid) y la Agencia Antidroga (Comunidad)? No se trata de gastar menos, sino de gastar mejor. El ministerio de Sanidad también debe recuperar competencias para mejorar la gobernabilidad del sistema, resolver la fragmentación, y garantizar la igualdad y la libertad de todos los españoles, tanto pacientes como profesionales sanitarios, independientemente de la comunidad autónoma en la que residan.
Creo que el grupo parlamentario de UPyD en la Asamblea de Madrid ha sido útil durante la legislatura que termina, aunque obviamente nos hubiera gustado tener mayor capacidad de influencia. Creo que tenemos un equipo que ha generado confianza, porque decimos lo que hacemos y hacemos lo que decimos (como decía Savater el pasado sábado, ahora otros dicen que van a hacer lo que nosotros ya hemos hecho). Y creo que podemos ser decisivos y clave para que en la Sanidad madrileña se produzca un cambio real después del domingo. Habrá que pactar, pero antes hay que tener las ideas claras.

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