miércoles, 13 de mayo de 2015

Cosas a cambiar en la Sanidad madrileña (1): recuperar la cobertura universal

Si os dijera que la legislatura que termina ha sido intensa en lo referente a la política sanitaria os mentiría: ha sido muy intensa. Resumiéndolo mucho, podríamos decir que en la Sanidad de Madrid hemos vivido en los últimos cuatro años el colapso de una burbuja sanitaria que se mezclaba con esos problemas estructurales de nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS) que nadie parece interesado en resolver:
- desgobierno y fragmentación,
- infrafinanciación y asignación no planificada de recursos,
- y políticas erráticas al albur del partido de turno.
En Política, como en la vida, a veces el presente te hace olvidar el pasado porque estás preocupado por el futuro. Y así nunca hay forma de hacer balance, algo imprescindible si pretendes actuar con racionalidad y coherencia.
Bueno, pues aunque hubiera querido hacerlo mucho antes, comienzo hoy una serie de entradas en este blog personal sobre cosas que nunca deberían haber ocurrido en la Sanidad madrileña, que de hecho podría ser un título alternativo. Sé que en mitad de la campaña no voy a tener tiempo de escribir sobre todos los asuntos que me gustaría y os pido disculpas de antemano por ello.
Mi enfoque inicial era ese, un balance, pero ya que estamos en campaña y con poco tiempo permitidme matar dos pájaros de un tiro. Si UPyD es decisivo tras las próximas elecciones del 24 de mayo, como señala alguna encuesta de las que no se publican, esas cosas que nunca deberían haber ocurrido empezaran a cambiar. Así este balance se convierte también en una serie de compromisos.

1. RECUPERAR LA COBERTURA UNIVERSAL DEL SISTEMA SANITARIO

Fue el PP (sí, el Partido Popular), con Aznar como presidente y Rajoy como ministro, el que universalizó la asistencia sanitaria a inmigrantes en situación irregular en España mediante una reforma de la ley de extranjería. ¿Qué oscura razón podía tener para ello? Muy sencillo: mirad nuestra pirámide poblacional y veréis que dentro de no mucho en España se venderán más pañales para ancianos que para bebes, como decía John Müller hace no mucho en El Mundo. Esto no dejaría de ser anecdótico si uno no quisiera seguir manteniendo una Seguridad Social digna de tal nombre en España. Tenemos un problema y los inmigrantes son parte de la solución.
Pero si Europa te pide que recortes gasto y que des muestras de (aparente) contundencia en tu determinación: ¿qué mejor que tomar medidas contra un colectivo especialmente vulnerable que, además, no vota?

No sé si sabéis que Javier Fernández-Lasquetty, el consejero de Sanidad que siguiendo instrucciones de Esperanza Aguirre aplicó la exclusión sanitaria a inmigrantes en situación irregular había sido años antes consejero de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, por lo que en principio debía conocer la situación del colectivo afectado. Otras comunidades gobernadas por el PP no han aplicado la exclusión sanitaria.

Según respuestas del gobierno de la Comunidad a dos preguntas parlamentarias realizadas por UPyD, en Madrid se retiraron 40.000 tarjetas sanitarias sin tener ni idea del coste que generaba la asistencia a dichas personas.

Que quede claro: los inmigrantes en situación irregular no son una amenaza para la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario. La inmensa mayoría son jóvenes sanos y el denominado efecto llamada nunca se ha medido, pero muy probablemente tiene un impacto mínimo en la actividad asistencial. Lo que sí es un riesgo para la salud del conjunto de la población es permitir guetos de personas que al no poder acceder con normalidad a la asistencia sanitaria sirvan de reservorio de enfermedades transmisibles. La cobertura universal no es sólo una cuestión de solidaridad, sino también de inteligencia.

Por último, os dejo una imagen de triste actualidad:

Parece ser que el padre de este niño de 8 años no sabía que, al tener residencia legal en España, podía recurrir a la reagrupación familiar y traerse a su hijo. Por eso, lo metió una maleta e intentó atravesar la frontera en Ceuta, le pillaron y ahora está en prisión acusado de tráfico de seres humanos.
En la Sanidad madrileña pasa algo similar, hay hijos de inmigrantes en situación irregular que aunque en teoría no deberían estar excluidos tienen problemas para acceder con normalidad al sistema sanitario puesto que no pueden inscribirse como beneficiarios de ningún adulto. Algunos casos ni siquiera cumplen el calendario vacunal. Tenemos niños en una maleta administrativa que solo salta cuando les haces un escáner caso a caso. La barrera que se ha creado en el acceso a la atención sanitaria está afectando a personas que en principio no deberían estar excluidas si se cumpliera la normativa.



Nota: con posterioridad a la publicación de esta entrada @yolanda_anr1 me comenta que el padre del niño de la maleta sí intento traerlo legalmente pero le faltaban 40€ de ingresos mensuales. Aún así, creo que el ejemplo sigue siendo válido. Una normativa absurda que lleva a hacer cosas absurdas.

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